Digital Storytelling: El arte de contar historias para lograr un aprendizaje dinámico

Con bastante frecuencia docentes y profesionales de diversas áreas se preguntan cómo motivar, captar la atención y despertar el interés de los estudiantes en clases presenciales y virtuales; en la escuela, la universidad, las capacitaciones en la empresa, en los contenidos para publicar en las redes sociales. Son variadas las estrategias a las que podemos recurrir, aunque para conseguir la empatía de nuestro público objetivo nada más efectivo que contarles una historia.

Contar historias se remonta a tiempos inmemoriales; sin embargo no es un arte fácil. De hecho, no recordamos todas las historias que nos han contado. Solo recordamos aquellas que nos resultaron buenas historias, con un sólido argumento y una adecuada estructuración de contenidos, fácil de recordar porque se vincula con un recuerdo, emoción o sensación que nos resuena como una experiencia positiva.

Una narración organiza el pensamiento moldeando, desde lo cognitivo, el sistema simbólico que define culturalmente a los individuos y que les permite entender conceptualmente al mundo, pero también dispara emociones y recuerdos que les permiten entenderlo afectivamente.

En la era digital, las historias no tienen que ser contadas solo usando texto. Podemos incrementar la motivación que genera una buena historia enriqueciéndola con imagen, video y sonido, es decir transformándola en una narrativa digital o digital storytelling.

El recurso de la narrativa digital (digital storytelling en inglés) combina el arte de narrar historias con el uso de la tecnología posibilitando un doble aprendizaje: el de la narración propiamente dicha y la apropiación de herramientas tecnológicas para digitalizar y enriquecer esas historias desde lo audiovisual.

El trabajo con historias o narrativas digitales potencia el desarrollo de habilidades para comunicarse en una comunidad virtual en expansión constante que demanda leer, interpretar, responder, pensar y contextualizar los contenidos, pero también nos invita a explorar sobre el uso de dispositivos, programas de edición de imagen, audio y video.

Es un recurso ideal para atender a las actuales necesidades de aprendizaje porque:

  • mejora la productividad y el desempeño;
  • mejora la comprensión, producción y comunicación;
  • permite a los docentes, capacitadores y comunicadores encontrar, evaluar y sintetizar la información que utilizarán en sus clases o transmitirán con sus mensajes;
  • permite lograr una experiencia de aprendizaje dinámica y atractiva, motivando al destinatario a una participación y compromiso más activo en su manera de interpretar el mundo.

Las características de las narrativas digitales son:

  • Flexibilidad, permitiendo la creación de relatos no-lineales gracias al uso de la tecnología.
  • Universalidad, ya que cualquiera puede crear historias digitales.
  • Interactividad y formación de comunidades, porque facilita la participación de varios productores en el desarrollo de las historias, usando recursos colaborativos.

En esta infografía mostramos las claves para crear una buena historia digital:

Las historias bien construidas y narradas, protagonizadas por personajes auténticos que transmitan experiencias ricas, verdaderas y universales, movilizan de modo contundente. Integrar una idea y una emoción en una historia hace que los sucesos, fechas, colores y personajes queden retenidos con mucha fuerza en nuestra mente. Por eso, ¡anímate a contar historias para motivar y atraer a tus estudiantes!

“No perdamos de vista que todo comenzó con un ratón”. – Walt Disney

Olga García Araya
Tutora del curso Narrativas Digitales de Net-Learning

(5) Comentarios

  • Dan Shovin octubre 30, 2014 @ 4:07 pm

    Excelente mientras más humano y cercano a la realidad sean las historias, más conexión habrá entre personas.

  • Olga García Araya octubre 31, 2014 @ 9:13 am

    Muchas gracias por su comentario, Dan.
    En efecto, “Ser una persona es tener una historia para contar”, dice la escritora danesa Isak Dinesen, (1985-1962) porque las personas, en cualquier lugar, olvidamos con frecuencia fechas y datos pero recordamos las historias cuando éstas logran remontarnos a vivencias o experiencias en las que podamos vernos reflejados.
    Pero no necesariamente porque éstas narrativas sean reales o cercanas a la realidad, sino porque logran emocionarnos, divertirnos o invitarnos a reflexionar.

  • M. Martín González enero 13, 2015 @ 1:37 pm

    Totalmente de acuerdo con el discurso. Creo que al diseñar una historia, el usuario podrá captar mejor la información y así relacionarla con sus actividades diarias, generando aprendizaje significativo.

    Muchas gracias por la información.

  • Olga García Araya enero 18, 2015 @ 6:51 pm

    Hola, Martín:
    Muy apropiada tu referencia al aprendizaje significativo que surge de una historia memorable.
    Efectivamente, se hace cada vez más necesario promover el uso de los nuevos espacios digitales que nos empoderen comunicacionalmente, es decir, nos faciliten el desarrollo de competencias para relatar (habilidades expresivas y estéticas) tanto individual como colectivamente. Todo ello en el marco de la elaboración del comentario crítico y el cultivo del pensamiento divergente.
    Muchas gracias por tu aporte.

  • […] finalizar, cito esta reflexión que encontré en un blog que leo a menudo:  “No recordamos todas las historias que nos han contado. Solo recordamos […]

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